Siempre hay un mañana
para olvidar,
siempre hay un mañana
donde guardar las esperanzas que cosechamos hoy;
es ese mañana que nunca llega
que se pierde entre el barullo de lugares comunes
ofreciendo el desencanto de una metáfora deficiente
en un rascacielos de versos hueros
donde yo me asomo para ver una imagen que no existe,
para comprobar que el cielo nunca fue azul
ni hay nubes de lluvia girando en el viento,
y para escuchar tu voz.

Respuestas
Publique un comentario