Bajo el ocaso
Bajo el ocaso
la indolencia de los días
corrompe las certidumbres
sometiéndolas a una transformación de aposentos
palabras desteñidas
que arañan el silencio de las piedras.
El barro inerme late
bajo el ocaso.
una apuesta por la originalidad de lo informal y el humor
Bajo el ocaso
la indolencia de los días
corrompe las certidumbres
sometiéndolas a una transformación de aposentos
palabras desteñidas
que arañan el silencio de las piedras.
El barro inerme late
bajo el ocaso.
Hay noches en que escribiría todas las palabras
esas que no se pronuncian por miedo
a que un silencio que te las arrebate,
y repleto el espíritu se desborda,
anega todos los confines, y ajeno
a las heridas, brotan sin permiso
rebeldes las palabras que nunca oirán
quienes van destinadas.