La mirada del Este
Cuando ya parece que nada hay por descubrir
que el mundo te trae las mismas olas una y otra vez,
cuando la salida del sol apenas te conmueve
y piensas que ya está todo dicho,
todas las palabras gastadas,
todo el verso consumido
una luz tenue
surge del horizonte
del corazón del Este:
los versos de Mihail Eminescu, poeta rumano
Lejos de ti (1878)
Lejos estoy de ti, y, solo al lado del fuego,
En mi mente pasa mi vida desprovista de suerte,
Ochenta años parece que he vivido en el mundo,
Que estoy viejo como el invierno, que tu ya estarás muerta.
Los recuerdos caen en el alma como gotas,
Redespertando frente a mi las pasadas pequeñeces;
Con sus dedos el viento golpea en las ventanas,
Se hila mi pensamiento en el huso de los dulces cuentos,
Y entonces parece que pasas frente a mí,
Con los ojos cargados de lágrimas, con manos delgadas y frías;
Con tus brazos te apoyas en mi cuello
Y quizás quieres decirme algo... después suspiras...
Yo aprieto contra mi pecho mi tesoro de amor y hermosura,
Entre besos unimos nuestras pobres vidas...
¡Oh! la voz del recuerdo quede para siempre muda,
Para que olvide la suerte que por un momento he tenido,
Que olvide como después de un momento te arrancaste de mis brazos...
¡Estaré viejo y solo, habrás muerto hace mucho tiempo!
Mihai Eminescu

Respuestas
Publique un comentario