Yo, tan serena, tan devastada...
Yo, que todo lo sé
y lo que no sé también lo conozco
lo intuyo
o me lo invento;
yo, que pienso sin existir
y existo sin pensar
en el cobijo de brillos ajenos
esperando cada día
el juicio ingrato de la noche
mientras el cielo se oculta
en el fondo de unos ojos
que nunca he visto;
yo, tan serena por fuera
tan devastada por dentro...
