Martes 25 de Octubre de 2005

Una breve visión de ?Uno de los nuestros? (Goodfellas, 1990)

A golpe de música norteamericana de la década de los 60? y 70?, Scorsese nos introduce en el mundo del crimen a través de la vida del mafioso Henry Hill, recogida en el libro Wiseguy de Nicholas Pileggi.

Dos horas y media de ritmo trepidante, muestran los rasgos personales de los integrantes de la mafia, desde el matón agresivo y poco cerebral, interpretado por Joe Pesci, hasta la mente criminal más implacable, interpretada por Robert de Niro, pasando por la mediocridad del propio protagonista: Ray Liotta. Esta mediocridad no viene referida a la propia interpretación, sino a la tibieza de los actos de dicho criminal a lo largo de su vida. No es un sicario, tampoco idea los planes de robo ni de asesinatos. ?Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster?, como dice al principio de la película, y para ello aprende a codearse con los capos de la mafia y ser un acompañante sin estridencias, en principio amigo fiel, pero que al final resulta un traidor al verse acorralado por su propia inoperancia. En definitiva: no sabe actuar solo.

 La pérdida de control sobre sí mismo, acabando como un drogadicto cuando en realidad debería mantener la cabeza serena en el propio negocio en el que se ha inmerso, la falta de frialdad en asumir un asesinato cometido por los otros dos protagonistas, denota que no se trata de un puro criminal, sólo tiene ansia de no ser un ?don nadie?: no quiere pasar desapercibido.

Esta necesidad del protagonista por pertenecer al clan que lo protege y en él sentirse una persona respetada, responde a sus propias debilidades. El personaje interpretado por Robert de Niro, en cambio, es un lobo, actúa solo, sabe defenderse y no precisa la protección de nadie. Joe Pesci también es un personaje débil y necesita hacer uso de la violencia continua e injustificada, como cuando dispara al joven camarero por no llevarle su trago, para reafirmarse como alguien temido en dicho mundo.

Karen es la esposa de Henry, una judía que abandona sus propias creencias religiosas seducida por el poder y la sensación excitante de tener el mundo criminal tan cercano. Aunque ella sabe de las infidelidades de Henry, incluso cuando está a punto de matarlo en una ocasión, reconoce que no puede abandonar esa vida y permitir que otra mujer ocupe su lugar.

Los hechos reales en los que está basado el film ocurrieron durante la década de los sesenta. Tiene algunas imprecisiones con respecto a la verdadera historia de Henry. Se omite su estancia en la Armada de los Estados Unidos a lo largo de 3 años, aunque durante ese tiempo mantuvo sus contactos con la mafia; la primera vez que estuvo detenido, no fue por vender cigarrillos ilegalmente en las calles, como muestra la película, sino que le detienen por usar una tarjeta de crédito robada en una estación de servicio con el fin de comprar unos neumáticos. Una de las escenas finales, cuando el FBI va a detenerlo y su mujer, Karen, arroja por el WC un kilo de cocaína, es simplemente para incrementar la tensión de la escena, en realidad no ocurrió tal hecho.

Como anotación anecdótica comentar la aparición de la propia madre de Scorsese (lo cual ya es algo habitual en ella) interpretando a la madre de Joe Pesci o el agente auténtico del FBI que convence a Henry de participar en el Programa de Testigos Protegidos.

 

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Respuestas

19 Diciembre 2006 - 16:43
Enviar un email naidia

una breve version buen a bnk el libro

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